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Callos de bacalao receta

Los callos de bacalao son un manjar y todo un descubrimiento que no había probado. Os animo a elaborar este plato, pues su sabor es espectacular y muy fácil de preparar. Los callos de bacalao se pueden cocinar de multitud de maneras, esta que os muestro hoy me parece una de las más idóneas para respetar el producto al máximo.

Qué son los callos de bacalao

El callo de bacalao, también conocido como tripa de bacalao, es la vejiga natatoria o neumática del bacalao. Es decir, el órgano gracias al cual consiguen flotar, ascender, descender o quedarse quietos en el agua. Además, se trata de una parte del bacalao gelatinosa y muy sabrosa.

Habitualmente se vende en salmuera y hay que quitarle la sal para su posterior cocinado. Estas tripas o callos de bacalao suelen medir unos 15 centímetros de largo y 6 o 7 de ancho. Es importante cocinarlos a temperatura media, no elevada, para que suelten la gelatina y no se sequen.

Receta de callos de bacalao

Ángel León (conocido como el chef del mar), Juan Mari Arzak, Sergio Fernández y otros tantos cocineros españoles llevan años elaborando platos riquísimos con este maravilloso producto. Estos callos de bacalao son una auténtica delicia debido al punto gelatinoso que tienen. Por lo que se trata de una manera diferente y sabrosa de comer pescado.

Si os gustan recetas de bacalao, os animo a preparar el pastel de bacalao y brócoli y las patatas con arroz y bacalao. Igualmente, os encantará el bacalao al horno y las hamburguesas de bacalao y espinacas. Y ahora, amigos, vamos allá, ¡al lío!

Tiempo de elaboración:

Tiempo de preparación: 10 minutos
Tiempo de cocinado: 35 minutos
Tiempo total: 45 minutos

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Ingredientes:

500 g de callos o tripas de bacalao
1 cebolla
2 dientes de ajo
200 g de bacón
300 g de champiñones portobello o a tu gusto
100 ml de ron
aceite de oliva virgen extra
400 ml de leche evaporada
½ cucharadita de tomillo

Cómo hacer callos de bacalao, receta fácil paso a paso

1. Tras comprar los callos de bacalao debemos proceder a quitarles la piel, la parte oscura que tienen por uno de los lados.
2. El quitar esta piel es opcional, aunque suele gustar más sin ella. Como los callos de bacalao se conservan en salmuera, ahora toca lavarlos.
3. Así que los ponemos bajo el grifo y los lavamos muy bien. Mientras, colocamos una cacerola con abundante agua al fuego a máxima temperatura.
4. Cuando los callos estén bien limpios y el agua hirviendo, incluimos todas las tripas de bacalao y las cocemos durante 5 minutos, aproximadamente.
5. Pelamos la cebolla y los dientes de ajo. La cebolla la cortamos en juliana fina y los dientes de ajo los picamos en trozos pequeños. Reservamos.
6. Transcurrido el tiempo de cocción, sacamos los callos de bacalao y los colocamos en un escurridor mientras hacemos el sofrito.
7. Para ello, ponemos una cacerola al fuego con un poco de aceite de oliva virgen extra. Agregamos las verduras y las pochamos muy bien.
8. A los 7 minutos de cocinado, aproximadamente, limpiamos los champiñones, los laminamos y los echamos a la cazuela.
9. Mantendremos al fuego otros 7 minutos, aproximadamente, hasta que las verduras estén en su punto.
10. Si hiciera falta, verteríamos un chorrito más de aceite de oliva. Ojo, solo poquito porque no queremos que chorree aceite.
11. No ponemos sal (los callos estaban en salmuera y les quedarán restos) y removemos de vez en cuando.
12. Aprovechamos el tiempo para ir cortando en tiras finitas el bacón. Otra opción es comprarlo ya cortado.
13. En cuanto lo tengamos listo, lo ponemos también en la cacerola para que se haga todo junto.
14. Este plato se puede servir con unas patatas cocidas, arroz o una ensalada de primero.
Receta fácil de callos de bacalao
Callos de bacalao

Cómo cocinar callos de bacalao, el guiso

1. En el momento en el que el sofrito esté al gusto, vertemos el ron (del oscuro). Si no tenéis, podéis sustituirlo por brandy, coñac o whisky, por ejemplo.
2. Le prendemos fuego con la ayuda de un mechero y con mucho cuidado flameamos o flambeamos nuestro guiso de callos.
3. Esperamos a que el alcohol evapore y se apague la llama. Otra opción es evitar este paso y optar por cocinarlo unos 5 minutos más, aproximadamente.
4. Es el momento de incluir la leche evaporada o nata de cocinar. La leche evaporada aporta menos calorías que la nata.
5. Removemos de vez en cuando y cocinamos a una temperatura de 7 sobre 9 hasta que espese. Durante la cocción, partimos las tripas de bacalao y las echamos a la cazuela.
6. Ojo, al ser un producto tan gelatinoso, los dedos se nos pegarán, pero si los cortamos con los dedos húmedos, no nos pasará eso.
7. Una vez rompa a hervir, mantendremos los callos de bacalao unos 15 minutos más y es importante remover de vez en cuando para que no se nos agarre en el fondo.
8. Bajamos un poco el fuego, a 6 sobre 9 que tiene mi inducción, y probamos el punto de sal. Recordad que no le habíamos puesto en ningún momento.
9. Rectificamos si hiciera falta, para mí está bien así, y aderezamos con un poquito de tomillo seco. Removemos y seguimos cocinando.
10. Cuando concluya el tiempo de cocinado, emplatamos y lo llevamos a la mesa acompañado de un poco de pan para disfrutar de la salsita.

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