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Receta ajoblanco

El ajoblanco es una sopa fría popular española. En concreto, este es un ajo blanco malagueño, de esa zona concreta de Andalucía. Un plato tradicional español que lleva almendra, ajo y aceite, entre otros ingredientes. A lo largo de los años se ha ido extendiendo por todo el país y ya forma parte de las comidas veraniegas en la mayoría de los hogares. Con materia prima de primera calidad y un sabor espectacular.

Receta ajoblanco malagueño

Este ajo blanco o ajoblanco malagueño queda delicioso. La consistencia dependerá de los gustos de cada persona. A mí me encanta espesito y a mi hija, más líquido, casi como la leche. Por lo que no se trata de una crema untable, incluso cuando está espeso. En España existen otros tipos de ajoblanco de otras provincias que se preparan con ingredientes diferentes, caso del ajoblanco extremeño. Pero hoy me he querido centrar en este de Málaga que me encanta.

Si os gustan las cremas o sopas frías, os animo a preparar este gazpacho y la porra antequerana. También os encantará el salmorejo cordobés y esta crema de puerros. Y ahora, amigos, vamos allá, ¡al lío!

Tiempo de elaboración:

Tiempo de preparación: 55 minutos
Tiempo total: 55 minutos

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Ingredientes:

1 diente de ajo
500 ml de agua fría
200 g de almendras crudas, sin piel y sin sal
350 g de pan del día anterior sin corteza
125 ml de aceite de oliva virgen extra
2 cucharaditas de vinagre de Jerez
sal
uvas para emplatar

Cómo hacer ajo blanco, receta fácil paso a paso

1. Comenzamos la elaboración del ajoblanco colocando las almendras en un cuenco con agua para hidratarlas durante 45 minutos, aproximadamente.
2. Como las almendras están hidratadas, en el momento de triturar nuestro ajo blanco malagueño será mucho más fácil que si no lo estuvieran.
3. Mientras tanto, aprovechamos para cortar el pan en trozos y lo ponemos en la jarra en la que vayamos a triturar el ajoblanco.
4. Vertemos el agua (debe ser fría, de la nevera), aplastamos un poquito para que le llegue bien el agua y lo hidratamos entre 3 y 5 minutos, a lo sumo.
5. Escurrimos las almendras y las incorporamos también. Después pelamos el diente de ajo y le quitamos el germen que tiene en el centro para que no nos repita.
6. Al colocar las almendras encima del pan se triturarán mucho mejor. Ojo, el agua de las almendras no la tiramos por si necesitáramos un poco más al hacer el ajoblanco casero.
7. Seguidamente colocamos en la jarra el diente de ajo, la sal y el vinagre. Tras hidratarse el pan, trituramos todo hasta que quede bien fino.
8. Es muy importante que trituremos con paciencia este ajo blanco malagueño. Una vez lo tengamos en su punto, echamos aceite poco a poco.
9. Con el aceite de oliva virgen extra vamos a lograr que emulsione. Espesará un poquito más.
10. Recordad que el punto de consistencia dependerá de vuestros gustos. Ya os dije al principio que a mí me encanta espeso y a mi hija líquido.
11. En el caso de que os agrade más líquido, agregad agua hasta que obtener la textura deseada.
12. Ahora, lavamos unas uvas; emplatamos acompañando nuestro ajoblanco con las uvas. A disfrutar de nuestro entrante o primer plato.
Ajoblanco malagueño
Ajo blanco malagueño o ajoblanco malagueño

Ajoblanco de almendras pasos importante

1. El agua fría que usamos al principio es por si queremos tomarnos el ajoblanco nada más terminarlo.
2. De esa forma estará fresquito. Lo habitual es dejarlo en la nevera, incluso de un día para otro.
3. La manera de consumirlo va a depender del espesor y este se lo daremos según nos guste.
4. Así, si nuestro ajo blanco con uvas es espeso, usaremos una cuchara; en caso de ser más líquido podríamos hasta bebérnoslo.
5. El punto de espesor lo vamos a obtener jugando con la cantidad de agua. A más agua, más claro, y a menos agua, más espeso.
6. Ojo con las almendras, estas no deben tener sal, es decir, las compraremos naturales y sin piel.
7. Tal vez no consigáis almendras sin piel, fijaros que aunque sean con piel no lleven sal.
8. Una vez confirmado esto podréis ponerlas en un bote, un puñadito, y menearlo para que se desprenda la piel.
9. En ocasiones cuesta más que la piel salga. En ese caso tendréis que introducirlas 1 minutito, nada más, en agua muy caliente.
10. Después, sacarlas y dejarlas en un cuenco con hielo y agua. El contraste de temperaturas hará que la piel se suelte con más facilidad.
11. Seguidamente, las sacamos del agua fría, tras un par de minutos, y suele salir al secarlas con papel e incluso con las manos.
12. En el ajoblanco es muy aconsejable probar el punto de sal tras triturarlo y antes de emulsionarlo con el aceite de oliva virgen extra.
13. Ajoblanco Thermomix. Puede que tengáis este aparato en casa. A la hora de usarlo, solo tenéis que seguir los pasos descrito, pero empleando esta máquina.
14. Recordad que esto es un ajoblanco con almendras, una sopa fría de almendras que se consume bien fresquita.

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