Carnes y Aves

  • Bocadillo de presa

    ¿Quién dijo que los bocadillos son una comida de batalla? Este es uno de los mejores bocadillos que pueden existir: el sabor y la jugosidad de la presa, el pan crujiente, el toque del bacon, la salsa que más te guste… ¡Para mí esto es un lujo! La presa, al ser un corte ubicado entre la paleta y el lomo, tiene una infiltración de grada que le da una jugosidad y sabor únicos. Tiene un equilibrio entre carne y grasa que la hace ideal para cocinarla a la parrilla o a la plancha.

  • Chuletas de cordero al ajillo

    No sé a vosotros, pero a mí las chuletas de cordero me recuerdan al menú de niños de eventos como bautizos y comuniones. ¡Y yo siempre quería ser uno de ellos! No hay preparación más simple en nuestra gastronomía pero más rica. Y es que, ese toque que le dan el ajo y el perejil a las chuletas es casi adictivo. El punto está en que queden un pelín churruscaditas por fuera, y para ello no tenemos que tener miedo a darle potencia al fuero, para que se sellen por fuera pero por dentro queden jugositas.

  • Hamburguesa de buey con cebolla caramelizada y salsa chipotle ahumada.

    Si eres un amante de las hamburguesas gourmet, esta receta te va a hacer salivar. La combinación de una carne de buey jugosa, una mermelada de bacon caramelizada y el toque ahumado del chipotle es simplemente espectacular.Además, el queso brie y el chédar fundido le aportan una cremosidad irresistible que se derrite en cada bocado….

  • Oreja en salsa con garbanzos

    Si quieres una receta llena de sabor y carácter, esta oreja con garbanzos es lo que estás buscando. A mí me encanta hasta tal punto que fue el menú de mi último cumpleaños. Se trata de un plato contundente y perfecta para días fríos. Y aunque la oreja no es la parte del cerdo más atractiva para algunos, quienes la prueban suelen quedar sorprendidos por su textura y su sabor. Eso sí, te adelanto que vas a necesitar un buen pan, porque esta salsa es para bucear en ella.

  • Croquetas de carrilleras

    Dicen que no hay que fiarse de quien no le gusten las croquetas. Yo te digo que si con estas croquetas ya no le convences, algo le pasa en el paladar, porque son especialmente cremosas y con un sabor profundo que hacen que se coman solas. La carrillera, al ser una carne tan jugosa, crea una bechamel súper melosa. Y si encima sustituimos parte de la leche por la salsa donde hemos cocinado las carrilleras, alucinarás del sabor que te queda.