Rodaballo a la bilbaína
Rodaballo, ajos, aceite de oliva, guindilla y vinagre. Nada más. Sin embargo, la profundidad de sabor de este plato se te queda grabada en la memoria. No es una receta que descubrí en casa o heredé de alguien querido, sino de esos platos que te sorprenden comiendo fuera y te dan la necesidad de replicarlos en casa. Al ser una receta sencilla, con ingredientes comunes, aquí lo que manda es el producto. Un buen rodaballo fresco y, por supuesto, los tiempos de cocción. Un minuto más puede arruinar el punto perfecto de jugosidad de la carne del pescado. Pero una vez le tienes el truco pillado, esta receta es para lucirte.











